Imprimir

POA: PERIODO PALEOBABILONIO.

Escrito por Patricia Bou Pérez on . Escrito en Antigua

Valoración del Usuario:  / 2
MaloBueno 

¡Comparte esta entrada!

Enviar a FacebookEnviar a Google PlusEnviar a TwitterEnviar a LinkedIn

Os dejamos la primera intervención de la nueva colaboradora Patricia Bou Pérez, graduada en Arqueología y realizadora de un máster en Asiriología.

1


Próximo Oriente Antiguo: Introducción.


El Próximo Oriente antiguo se caracteriza por ser una etapa de la historia en la que la heterogeneidad y homogeneidad de la zona se han ido alternando de forma constante. Es una zona y etapa que vio nacer la domesticación de algunos cereales (creciente fértil), animales y, ante todo, la escritura; siendo, pues, el cuneiforme la escritura conocida más antigua de la Humanidad.
1

Tablilla cuneiforme correspondiente a la Epopeya de Gilgamesh. Actualmente conservada en el British Museum.

La primera lengua conocida escrita mediante este sistema se corresponde con el sumerio, el cual fue reemplazado alrededor del año 2.000 a.n.e. (antes de nuestra era) por el acadio; coincidiendo con el inicio del período paleobabilónico y la entrada de los amorritas en el territorio, quienes lograron establecerse, fundar una dinastía y conquistar un territorio muy extenso a partir de la anexión de otros reinos mediante las armas.
Es justamente en este período en el que vamos a centrar el estudio. Este período es uno de los que más información escrita nos han proporcionado, pues en él se enmarcan las tablillas halladas en los archivos de Mari.


Fragmentación del Próximo Oriente
Esta primera etapa se desarrolló entre los años 2.000 y 1.600 a.n.e. y sigue directamente a la caída de la dinastía de Ur III, provocada en cierta medida por las incursiones amorritas, quienes acabaron por dominar la baja Mesopotamia. Es justamente en esta etapa donde se produce el cambio de lengua, relegando el sumerio a favor del acadio.
Asimismo, es una etapa donde el territorio se encuentra fragmentado. El poder de la zona se lo dividían centros políticos autónomos entre los que cabe mencionar Isin, Larsa y Babilonia; sin embargo, no se pueden obviar las potencias situadas en la periferia de esta zona, como Elam, Asiria y Mari. Estos centros pueden ser destacados porque establecieron fuertes dinastías en comparación con las demás.

Primera tentativa de unificación
Tras la anterior etapa de fragmentación se sucedió una de unificación. No obstante, no fue la única unificación producida en este período, como se verá más adelante.
En el momento que nos concierne hay que destacar la figura de Samsî-Addu, pues fue el artífice de dicha unificación, aunque cabe mencionar que ésta fue muy efímera en el tiempo (unos cuarenta años aproximadamente).

2
Extensión máxima supuesta llevada a cabo de Samsî-Addu.

Uno de los primeros hechos a destacar realizados por Samsî-Addu se produjo tras la conquista de la ciudad de Ekallatum. Éste decidió incluir a sus antepasados en las listas reales de Asiria con el fin de legitimar esta usurpación del trono. Otro aspecto importante a destacar es el nombramiento de sus hijos como regentes en algunos territorios: Išme-Dagan de Asiria y Yasmah-Addu de Mari; instalándose el padre en Šubat-Enlil.
Empero, los constantes ataques desde el este como del oeste que se desarrollaron en los últimos años de esta etapa, fueron debilitando el poder establecido por Samsî-Addu. No obstante, el territorio no se desintegró hasta la muerte de éste, perdiendo Mari a manos de Zimri-Lim y quedando su hijo Išme-Dagan confinado en el territorio original de Asiria.


Segunda tentativa de unificación
Tras esta breve desintegración, con el resurgimiento de nuevo de algunos poderes locales donde se debe destacar la ciudad de Mari, se produjo una nueva unificación la cual partió desde Babilonia, con Hammurabi. Del mismo modo que la anterior, también fue una unificación bastante efímera y, en este caso, el cabecilla de ésta no pudo cumplir sus objetivos hasta prácticamente el final de su reinado.


3

Mapa de la exposición de Hammurabi

Tras la llegada de Hammurabi al poder de la ciudad de Babilonia tuvo que vigilar distintos frentes a la vez. Es a partir de su séptimo año en el poder cuando empieza a realizar algunas conquistas, siendo Isin y Uruk las primeras.
Sin embargo, allí donde se producían la mayoría de las tensiones era en el frente que Babilonia tenía abierto con Ešnunna, la cual era una ciudad temida por otros poderes, como Larsa y Mari. Este último aspecto llevó a dichas ciudades a apoyar a Babilonia para poder terminar con el temor que suponía Ešnunna.
Como se aprecia, en el territorio de la baja Mesopotamia se produce una cierta estabilidad de fuerzas, donde ningún poder consigue imponerse por encima de los demás. Este hecho se produciría tan sólo al final del reinado de Hammurabi, como se ha explicado, cuando Babilonia logra obtener su máximo apogeo. Es a partir de entonces cuando Hammurabi logra anexionarse Larsa, Ešnunna y Mari. Empero, el rey babilónico decide destruir ésta última a causa de una rebelión.
El punto y final a esta unificación, así como al período paleobabilónico, se puso alrededor del año 1.595 a.n.e. con la entrada de los hititas en el territorio.

Patricia Bou Pérez


Bibliografía
Liverani, M. (1995) El Antiguo Oriente. Historia, sociedad y economía. Barcelona, Crítica.

 

Saludos.

¡Comparte esta entrada!

Enviar a FacebookEnviar a Google PlusEnviar a TwitterEnviar a LinkedIn

No tienes permiso para dejas comentarios

Download from BIGTheme.net free full premium templates